miércoles, 21 de enero de 2009

10

Puta grandiosa, plácida, sodómica,

escultórica, cándida, fatídica,

marmórea, rica, lúcida y verídica,

tú, calida vorágine anatómica.

 

Grande, pequeña, seria, triste, cómica,

desnuda y ancestral, sombra lumínica,

húmeda vaginal, quemante cínica,

tú, líquida gomórrica astronómica.

 

El sexo lúcido y su hirviente, mágico,

fulgor que se va abriendo nada asético,

tomó ya por asalto en su pelágico

 

dulzor, este escrutinio que va drástico

envuelto y cálido en placer frenético

a abrazar tu clinamen tan  fantástico. 

lunes, 5 de enero de 2009

9

Estoy tibio. ¿Me ves? No estoy caliente,

no te voy a quemar ni a lastimarte,

tócame, sigo tibio. Quiero darte

un poco de mí mismo. Mira, siente,

 

lame un poco, está tibio, está latente,

es un pulso continuo que al tocarte

se aviva y siente ganas de confiarte

el líquido que surge de su fuente.

 

Abre la boca, amóldala a mi sexo,

pasa la lengua por su forma firme,

vuélvelo en tu garganta un nuevo plexo

 

y hazlo explotar, escúrrelo, que afirme

su dureza en tu voz que está apagada;

Está tibio. ¿Lo sientes? Tu mirada…

8

Hoy soñé con tus nalgas y tus labios,

me he  soñado atrapado en tu entrepierna

ahogado de placer en la caverna

que no narró Platón a falsos sabios.

 

Estaba tan delgada tu cintura,

mis manos la abarcaban y, debajo,

unos pétalos húmedos en gajo

habrían su follaje en la frescura

 

de un jarro limpio que vertía de helechos

la tierra firme y su ondulante brisa.

Gemías a mi lengua, a sus  asechos

 

y tus labios formaban la cornisa

en que un beso se adorna de provechos

y se deja caer y cristaliza. 

jueves, 18 de diciembre de 2008

6

He sentido tu cuerpo con mi cuerpo

fingiendo a veces un placer vivido

o sintiendo un placer que, consentido,

parece fingimiento de algo cierto.

 

Te he mirado ya anclada en un concierto

que diriges a fuerzas de gemido

y te he visto también ahogar un ruido

ocultando tu sexo boquiabierto.

 

Te he penetrado solo y tú, ocultada

has pretendido ver (espectadora)

tu propia brida por pudor anclada,

 

y te he visto surgir arrolladora,

convertida en un mar en cuya entrada

pretendo ser el sol que te evapora.

jueves, 11 de diciembre de 2008

5

Como una fruta abierta un sexo escurre,

sus líquidos agobian la entrepierna,

el aroma que vierten es la eterna

fragancia del deseo que concurre.

 

Pájaro tacto en vuelo al que recurre

la humedad vaginal como mancuerna,

masturbación del clítoris externa,

del útero después, si un dedo incurre.

 

Enséñame a tocarlo, dime cómo,

muestra a mi lengua firme ese camino,

quiero saber beber el dulce y fino

 

sumo, haciendo exhalar un eccehomo.

Quiero reunir mis labios en tus labios.

No habrán de perdurar en ti resabios. 

lunes, 8 de diciembre de 2008

4

Las dunas, las colinas, la planicie,

el oasis tan fugaz de un pliegue hundido,

la estría dulcificada de un gemido,

los tactos de mi lengua en superficie

 

de pájaros que agitan. -Sí, acaricie,

muerda, toque, despliégueme un aullido,

interrumpa mi voz y el percudido

hacer de la palabra, que se inicie

 

la nigromancia, el sexo resurgido

olvidado por tantos en el fuego

de tanto mal decir del reprimido,

 

yo soy la fantasía del consumido

que ha sabido escuchar su miembro erecto

hablando a voz en cuello lo correcto. 

3

Qué difícil es ser tan educado:

“Me permite tocarle los pezones”,

“Podría mirarle un poco los calzones”,

“Me dejaría lamerle el recatado

 

clítoris que asoma su rosado

pulsar entre las piernas”. “Dones

le ha dado a usted natura, las pasiones

me vuelcan a tocarla”. Pero dado

 

que nunca ha resultado ser directo

catorce bofetadas me merezco,

por bajo, barbaján, vulgar y fresco.

 

De regreso al mirar entumecido,

a la erección ocultada del abyecto,

el torpe manosear del desdecido...